La percepción empieza antes de entrar.
Una marca de cosmética cuida el envase, el color y el expositor. La fachada y el escaparate necesitan ese mismo criterio. Planteamos rótulos, letras corpóreas y gráfica de cristal que acompañen al producto, con atención a las proporciones y al acabado.
Lanzamientos con una imagen consistente.
Para una campaña podemos estudiar vinilos promocionales, cartelería y piezas de metacrilato o PVC. Partimos del diseño de marca para adaptar el mensaje a cada soporte y diferenciar la campaña temporal de la identidad permanente del establecimiento.
Lo que conviene definir en el briefing.
Indícanos si es una apertura, un lanzamiento o una renovación; cuántos puntos de venta intervienen; qué soportes están disponibles y cuándo debe estar colocada la campaña. Las muestras de color y los materiales de referencia ayudan a fijar el criterio visual.