Lo permanente y lo temporal, bien resueltos.
La fachada identifica la tienda; la campaña comunica una novedad. Diseñamos el alcance distinguiendo los elementos que deben permanecer de los que se renovarán en cada lanzamiento. Así se puede cambiar el mensaje manteniendo una imagen coherente.
El escaparate tiene que seguir mostrando tu producto.
La gráfica debe convivir con el interior y con el producto expuesto. Revisamos zonas de visión, luz y superficies disponibles antes de proponer vinilos, paneles o piezas en relieve. En cosmética y óptica, la presentación cercana merece tanta atención como la lectura desde la calle.
Campañas adaptadas a cada local.
Una misma creatividad no siempre encaja en todos los escaparates. Si hay varias ubicaciones, necesitamos medidas, fotografías y un listado de piezas por tienda. Con esa información estudiamos la adaptación de formatos y la organización de la producción.